Preguntas Frecuentes

¿Por qué necesitamos plástico Oxo-Biodegradable?

Porque miles de toneladas de desechos de plástico se vierten al ecosistema mundial todos los días, donde permanecen durante cientos de años excepto si son recogidas para su incineración o uso como composting.

¿Cómo funciona?

Se añade una cantidad muy pequeña de aditivo pro-degradante durante el proceso de manufactura. Con ello se rompen las cadenas moleculares en el polímero, y al final de su vida útil el producto se deshace. El plástico no solo se fragmenta, sino que es consumido por las bacterias y hongos una vez que el aditivo ha reducido el peso molecular a un nivel que permite al microrganismo acceder al carbono e hidrogeno. Por lo tanto, es “biodegradable”.

¿Es verdaderamente biodegradable, o sólo se fragmenta?

El proceso de degradación continúa hasta que el material se ha biodegradado hasta tan sólo el CO2, agua y humus, sin dejar fragmentos de petropolímeros en la tierra.

¿Qué tipos de plásticos biodegradables existen?

Los dos tipos principales son oxo-biodegradables. En ambos casos la degradación comienza con un proceso químico (Oxidación o hidrólisis), seguido de un proceso biológico. Los dos tipos emiten CO2 durante su degradación, pero los hidro-biodegradables (normales con base de almidón) también pueden emitir metano. Ambos tipos son compostables, pero solo los oxo-biodegradables pueden ser reciclados económicamente.

¿No es mejor reciclar que dejar que se biodegrade?

Si, y una de las ventajas de los plásticos Oxo-biodegradables es que se pueden reciclar como parte del sistema de desechos de plásticos normales. No obstante, si el plástico no se recoge no se puede reciclar, por lo que tiene que biodegradarse en vez de acumularse en el medio ambiente.

¿Se puede convertir en compost?

El plástico oxo-biodegradable no se degrada rápidamente en el compost en hileras amontonadas a baja temperatura, pero es ideal para el compost en recipientes a las temperaturas más altas que exigen las nuevas normas europeas sobre subproductos animales. De hecho, es probable que el sistema de compost amontonado en hileras tenga que ser abandonado dentro de poco.

¿Qué ocurre en el vertedero?

Los plásticos oxo-biodegradables se fragmentan y se biodegradan parcialmente a CO2 y agua en las capas superficiales del vertedero, pero los residuos de las capas más profundas son completamente inertes en la ausencia de oxígeno. No emiten metano.

Por el contrario, los plásticos hidro-biodegradables (con base de almidón) se degradan y emiten CO2 en las capas superficiales del vertedero si hay suficiente actividad microbial. No obstante, en las partes más profundas del vertedero donde no hay aire, los plásticos hidrobiodegradables generan grandes cantidades de metano, que es un potente gas invernadero.

¿Contiene “metales pesados”?

Contiene iones de metal de transición de cobalto, hierro o manganeso, que son oligoelementos necesarios en la dieta humana. No deben confundirse con los metales pesados tóxicos como el plomo, el mercurio, el cadmio y el cromo, que o se utilizan nunca en los plásticos oxo-biodegradales.

¿No se produce a base de petróleo?

Los plásticos oxo-biodegradables se producen actualmente a base de nafta, que es un subproducto refinado del petróleo, y que de lo contrario se despreciaría. Naturalmente, el petróleo es un recurso finito, pero este subproducto surge debido a la necesidad mundial de combustibles y aceites para los motores, y surgiría tanto si este derivado se utilizase para fabricar productos de plástico como si no se hiciera.

Salvo si se deja el petróleo sin explotar en la tierra, siempre se librea dióxido de carbono, pero hasta que no se hayan desarrollado otros combustibles y lubricantes para motores, es ventajoso para el medio ambiente utilizar este producto secundario en vez de desperdiciarlo en el “Flare-off” de la refinería, utilizando los escasos recursos agrícolas para fabricar plásticos.

Recientemente ha surgido interés en la manufactura del polietileno derivado del azúcar. Éstos, como los PE derivados del petróleo, no son biodegradables, pero pueden ser convertidos en oxo-biodegradables de la misma forma que éstos, mediante la adición de un aditivo pro-degradante.

Pero, ¿no son renovables los plásticos hidro-biodegradables?

No, porque el proceso de fabricarlos a base de cultivos consume de por si una cantidad importante de energía a partir de combustibles fósiles, produciendo por lo tanto gases de invernadero. Los combustibles fósiles se queman en las máquinas que se emplean para despejar y cultivar la tierra, así como en la manufactura y transporte de fertilizantes y pesticidas, y en el transporte de la cosecha misma.

También se emplea energía en las autoclaves utilizados para fermentar y polimerizar el material sintetizado a partir de intermedios producidos bioquímicamente (por ejemplo, ácido poliláctico a partir de carbohidratos, etc.) Cuando el material se biodegrada emite CO2 y metano, por lo que el total de combustibles fósiles que se emplean y los gases invernadero que se emiten resultan superiores a los correspondientes a los plásticos convencionales u oxo-biodegradables.

¿Deja residuos dañinos?

No. El plástico oxo-biodegradable supera toda las pruebas habituales de ecotoxicidad, incluyendo las pruebas sobre la germinación de semillas, el crecimiento de plantas y la supervivencia de los organismos (dafnia, lombrices de tierra) realizadas en cumplimiento de las normas nacionales On S 2200 y ON S2300.

¿Perdido total y deliberadamente?

El argumento de que los plásticos oxo-biodegradables no son deseables porque sus componentes son diseñados para ser perdidos total y deliberadamente es una falacia, puesto que si la gente quiere incinerarlos con recuperación de calor, reciclarlos mecánicamente, convertirlos en compost en un recipiente o reutilizarlos, no hay problema, y cuestan poco más que los productos convencionales, si no lo mismo. La cuestión clave es: ¿qué ocurre con el plástico que no se recoge y que acaba en el medio ambiente como basura?

En cualquier caso, los plásticos oxo-biodegradables no son “perdidos total y deliberadamente”, incluso si se degradan en el medio ambiente, debido a que la biodegradación en la tierra es una fuente de nutrientes para las plantas, igual que la paja, la hierba, las hojas, etc.

¿Otras formas negligentes de deshacerse de los residuos?

Desde hace más de cuatro años los supermercados suministran bolsas de plástico degradable, pero no hay evidencia de que la gente se deshaga de ellas con menos cuidado (ya sean oxo o hidrobiodegradables), y no se les anima a que lo hagan.

Pero pongamos por caso que la gente se deshace de un 10% más. Si se dejan 1.000 bolsas convencionales y 1.100 bolsas oxo-biodegradables sin recoger en el medio ambiente, quedarían 1.000 bolsas convencionales en los ríos, calles y campos durante décadas, pero no quedaría ninguna de las bolsas oxo-biodegradables al final de la corta vida para la que se diseñan durante su manufactura.

Siempre habrá gente que se deshaga deliberada o accidentalmente de sus residuos de plástico. ¿Qué ocurrirá con todos los desechos de plástico que no se reciclan o que no se incineran, y que en vez de ello acaba contaminando el campo? ¿No sería mejor si los residuos de plástico fueran todos oxo-biodegradables?

¿Se puede comercializar como Biodegradable o para Compost?

La norma europea sobre compost (EN13432) no es apropiada para probar el plástico oxo-biodegradable. Pero la Directiva Europea sobre Empaquetado de Desechos NO requiere que cuando un producto de empaquetado se comercialice como “degradable” o “para compost”, el cumplimiento de la Directiva se haga con referencia a la norma EN13432. La Directiva especifica que sus requisitos esenciales pueden ser dados por cumplidos si se respeta la norma EN13432, pero no excluye la prueba de conformidad mediante otra evidencia, como por ejemplo un informe realizado por un organismo

 

acreditado. De hecho, el Anexo Z de la norma EN13432 misma dice que sólo acepta una forma de cumplir los requisitos esenciales.

¿Cuánto tiempo tarda la degradación completa?

Una ventaja importante del plástico oxo-biodegradable es que se puede programar para que se degrade en el plazo que se desee. La vida útil media de una bolsa es de unos 18 meses. Durante ese tiempo las bolsas son frecuentemente reutilizadas para la compra o para la basura, etc…

¿Qué estándares nacionales o internacionales existen?

Hasta hace poco no existía un estándar para probar el plástico oxo-biodegradable.

Pero en julio de 2007 la organización francesa de estándares, AFNOR, publicó el XP T 54-980, que es un Estándar para los plásticos oxo-biodegradables en agricultura… Ver más

¿Con qué grado de certeza se puede controlar el ritmo de la degradación?

 

Como se ha indicado anteriormente, la velocidad de la degradación se puede controlar en gran medida a través del paquete de aditivos que se emplea en una aplicación dada. No obstante, el ritmo concreto de degradación se ve afectado por los niveles de variables incontrolables -especialmente el calor, la luz y la tensión- a los que se expone el plástico. Si los niveles son superiores a los previstos el proceso se acelerará, y si son inferiores, se ralentizará (pero sin llegar a pararlo). Por este motivo, los fabricantes normalmente incorporan un importante margen de seguridad en el tiempo previsto de degradación con el fin de asegurar que las propiedades del plástico permanezcan intactas durante toda la vida útil del producto en cuestión.

¿Es necesario almacenar o manejar los aditivos o los productos acabados de una manera especial?

Como se ha indicado en la respuesta anterior, es razonable tener algo de cuidado para asegurarse de que los productos no se expongan a una cantidad excesiva de calor, luz o tensión. Por ejemplo, los plásticos degradables deben guardarse en un sitio fresco/a

 

la sombra en vez de al aire libre o en un lugar caluroso y soleado. Aparte de estas precauciones de “sentido común”, no son requisitos especiales necesarios.

¿Es la biodegradación el resultado final de la degradación?

Para estos productos, la respuesta es afirmativa. La degradación oxidativa del polietileno y el polipropileno causa una descomposición del eje molecular de estos plásticos. Las cadenas moleculares se acortan y el agua se “humectabiliza”, permitiendo la formación de una biopelícula en la superficie de los plásticos que a su vez permite que se produzca el deterioro microbial.

¿Se reduce a cero el material plástico en un producto de empaquetado flexible (por ejemplo una bolsa) después de la degradación?

Por su propia naturaleza, el empaquetado de plástico flexible tiene unas propiedades que son esenciales para el empaquetado eficaz de los productos. Estas propiedades incluyen la flexibilidad y resistencia del agua. Las largas cadenas moleculares enredadas dentro de un polímero determinan estas propiedades. Con la acción oxidativa se colapsa el “eje” molecular. El resultado inicial es la fragilización que conduce a la desintegración: el material ya no puede ser considerado como plástico. La pérdida de la resistencia y finalmente -una vez completada el deterioro microbial- el proceso general de degradación tienen como consecuencia la creación de cierta cantidad de H2O, de CO2, y una pequeña cantidad de biomasa.

¿Cómo pueden los microbios consumir un material de plástico?

Normalmente, los microbios no puede acceder al carbono o al hidrógeno del material plástico debido a que las cadenas son demasiado largas – hecho indicado por la enorme masa molecular de los plásticos, por ejemplo 300.000u. No obstante, está ampliamente aceptado que cuando el peso molecular de un material plástico desciende a menos de 40.000 -debido a la degradación oxidativa- el material se hace “humectabilizable” al agua, pudiendo sostener una biopelícula en su superficie. Esta biopelícula soporta numerosos microorganismos que se alimentan de los elementos de carbono e hidrógeno que hay en el plástico oxidante.